miércoles, 21 de noviembre de 2012

Tipos Duros (III). El terror italiano: Pasquale Bruno



Pasquale Barra fue miembro de la Nuova Camorra Organizzata de Nápoles. En la época de los 60 y 70 llegó a ser uno de los exponentes de la organización, un auténtico criminal sin piedad ninguna al que los medios de comunicación apodaron ‘O Animale’. Años después, otro Pasquale se ganó el mismo apodo. El problema es que este era futbolista. Hemos pensado que alguien así se merece un capítulo de nuestro serial exclusivamente para él. Hoy en Tipos duros:

Pasquale Bruno, ‘O Animale’

Su sobrenombre no es una exageración, ni mucho menos. Roberto Tricella, ex jugador de la Juventus, fue quién se lo puso. Y eran compañeros de equipo. Pasquale Bruno nunca fue un gran jugador, y sus pocas dotaciones técnicas le obligaron a buscarse la vida de otra manera, y rápidamente se empezó a vender como un futbolista violento. Algunos consideraron que sólo era una manera de llamar la atención, pero el caso es que en cierta manera funcionó, y un tipo con escasas cualidades llegó a jugar en la élite italiana. Su carrera se resume en dos datos: más de 50 partidos de sanción en 16 años y acumuló 117 millones de liras en multas (unos 60.000 euros) sólo en sus primeros meses en la Fiorentina. Como os podéis imaginar, 50 partidos de sanción no se consiguen fácilmente, así que intentaremos resumir sus mejores actuaciones.

Pasquale Bruno Torino

Su debut se produjo en el Lecce en 1979, por aquel entonces en la Serie B, y en 1981 fue convocado para el Mundial sub-20, en el que vio una amarilla en cada uno de los dos partidos que disputó. Evidentemente las tarjetas fueron una constante en su carrera, más de un centenar de amarillas y alguna que otra roja directa. Su primer partido en la Serie A fue en 1984, ya en las filas del Como, y no podía tener una tarjeta de presentación más espectacular: lo expulsaron. A medida que aumentaba su popularidad, también lo hacía su violencia en los terrenos de juego, y al revés.

En 1987 fichó por una Juventus de capa caída tras la etapa de Platini, y de blanquinegro tuvo su primera pelea famosa. Nos situamos en mayo del 89, en el Comunale de Turín, el rival, la Fiorentina de Roberto Baggio. Ambos equipos se jugaban una plaza para la UEFA de la siguiente temporada, y con toda Italia pendiente del partido, un busca-fama como Bruno no podía dejar escapar esa ocasión. En el minuto 73, sin balón de por medio, O Animale fue a por Baggio y le pateó. Roberto, un hombre de paz, se la devolvió, y fueron expulsados. Ya que estaban puestos y ambos tenían que ir a los vestuarios por el mismo túnel, decidieron seguir allí la bronca. Para desgracia del espectáculo, un médico se interpuso entre ellos, evitando según Pasquale que “destrozase” a Baggio con sus propias manos. Consecuencia: 8 partidos de sanción (que acabaron siendo 5).

Pasquale Bruno Juventus

En 1990 decidió poner fin a su etapa en la Vecchia Signora de la manera más digna posible. En su último partido fue expulsado y fichó por el Torino, rival de la ciudad de la Juve, cosa que no le hizo mucha gracia a los tifosi juventinos. Su etapa en el Toro empezó igual que había acabado la anterior, con una expulsión. En este caso decidió darle un codazo a Rubén Sosa, de la Lazio, a quien acusó de haberle escupido. Este debut provocó la ira de la afición del Torino, que ya de por sí no estaba muy contenta con su fichaje. Cabe decir que con el tiempo se ganó al decimosegundo jugador, que acabó cantándole cosas como “Bruno, pégales por nosotros”. Curiosidades del fútbol.

En el derbi de la temporada 91-92 nos dejó otro capítulo de su particular colección. No se sabe muy bien porque, si es que estaba cansado por la acumulación de partidos o simplemente se le cruzaron los cables, pero en el minuto 16 decidió poner fin a su participación en el mismo dando un codazo a Pierluigi Casiraghi que supuso su segunda amarilla. No obstante pareció sorprenderle la expulsión, y se puso como un loco con el colegiado, hasta el punto de que tuvieron que llevárselo a empujones al vestuario. Tras el partido, acusó a Casiraghi de haberle provocado (como había hecho previamente con Baggio y Sosa) y cargó contra sus compañeros por retenerle cuando iba a por el árbitro.

Pasquale Bruno Torino

Tras varias salvajadas más y algunos problemas internos, el presidente del Torino lo puso en la lista de transferibles. Bruno, para variar, se despidió con su particular firma en forma de tarjeta roja, y decidió dar otra muestra de carácter aceptando una oferta para marcharse a la Fiorentina, donde curiosamente jugaba todavía Roberto Baggio, su gran enemigo. Duró poco en Florencia. En el tercer partido de la temporada (se perdió los dos primeros por la sanción que arrastraba) tuvo que pasar un control antidoping, y no se le ocurrió otra cosa que aderezar la muestra de orina con agua mineral. Dos jornadas después pegó a Franco Lerda, a quién acusó (que raro) de haberle escupido. Esto provocó una escena curiosa: la sangre salpicó al entrenador del Brescia, Mircea Lucescu, que no se limpió para después poder dar pruebas en la rueda de prensa de lo que había pasado.

Entre una cosa y otra recibió otros cinco encuentros de sanción. A su vuelta provocó una nueva expulsión, lo que llevó al presidente de la Fiore a apartarlo del equipo. Acabaría aceptando su retorno en la segunda vuelta del campeonato, presionado por el entonces entrenador Claudio Ranieri. Evidentemente, si te dedicas a repartir a diestro y siniestro, antes o después van a por ti. La afición del Brescia no olvidó la agresión a Lerda, y cuando la Fiorentina visitó su estadio, Bruno tuvo que esconderse y ser escoltado para evitar la ira de los tifosi.

Aunque esa segunda vuelta con el conjunto violeta no fue demasiado movida, tenía los días contados. ¿Adivináis su siguiente destino? Sí, el Brescia. No llegó ni a debutar. La afición no le tragaba, así que el club dio marcha atrás. Entonces Pasquale, viendo que su fama no le había granjeado cariño con los seguidores de ningún equipo de la máxima categoría, decidió volver a sus orígenes. No fue una buena campaña, jugó 17 partidos y el Lecce acabó bajando a la Serie C1. Entonces llegó la hora de que Bruno buscase nuevas experiencias lejos de casa, y se marchó al Hearts.

Pasquale Bruno

Con el equipo de Edimburgo participó en uno de los partidos más famosos de la historia de la liga escocesa. Su equipo visitó Glasgow para enfrentarse al Rangers, un partido que perdieron por 3-0 y en el que acabaron con 7 jugadores. Pasquale pasó a la historia como el primer expulsado del encuentro, qué sorpresa. Finalmente se fue a Inglaterra, donde disputó un solo partido con el Wigan. En 1997, O Animale colgó las botas.

PD: Lamentamos no poder ofrecer vídeos de sus actuaciones. Tal vez se consideran demasiado violentos para la red...

1 comentario:

  1. Un matiz " dar otra muestra de carácter aceptando una oferta para marcharse a la Fiorentina, donde curiosamente jugaba todavía Roberto Baggio" Baggio ya jugaba en la Juve en esos años. Genial artículo de todas formas

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